¿Seremos capaces de destruir el Universo?
Eso si sería lindo; de verdad que la haríamos buena esta vez. Imaginen la escena: un grupo de científicos reunidos en Ginebra, construyendo una máquina capaz de destruir ya no digamos la Tierra, sino a todo el Universo conocido y todas las infinitas posibilidades que éste alberga.
¡Qué forma tan original de acabar con lo más hermoso que existe! Bueno. Estoy siendo subjetiva. Esque a mí me encanta el Universo y todo lo que está relacionado con la Astrofísica. Pero eso es harina de otro costal. En realidad, yo no creo que el CERN vaya a acabar con el Universo con su Gran Colisionador de Hadrones. Pero me gustaría pensar, por un instante, que ellos (y yo, pequeña ingenua) nos equivocamos.
Entonces están los científicos de todas partes del mundo (sí, también hay un mexicano chambeando por allá) a un paso de hacer que las partículas aceleren y colisionen para encontrar el bosón de Higgs (llamada coloquialmente – y nótese la casi poética ironía – la partícula de Dios) cuando de pronto… wham!!! Una de las siguientes posibilidades deja de ser posibilidad:
1. se crea un agujero negro estable
2. se crea una cosa tipo “la mancha voraz” o el yoghurt ése de la película “the thing” que andru tanto menciona… osea, se crea materia exótica supermasiva tan estable como la materia ordinaria.
3. se crean monopolos magnéticos que pudieran catalizar el decaimiento del protón (seee.)
4. se crea la transición a un estado de vacío cuántico.
(gracias Wikipedia por la valiosa información)
Claro que ninguno de los que estamos involucrados en este monólogo sabemos nada sobre agujeros negros ni protones ni de vacíos cuánticos. Pero cualquiera de las posibilidades anteriores suena aterradora, ¿no?
Pues hay científicos y otros mirones que creen que es posible. Dos de ellos, de hecho, demandaron al CERN por atreverse a poner en riesgo la integridad del Universo. Pero es verdad. Hay quienes piensan que el CERN está jugando con el destino de todo lo que existe.
Por su parte, Stephen Hawking, el experto en agujeros negros (al menos, teóricamente) predice que los agujeros negros se evaporarán, gracias a un efecto denominado Radiación de Hawking. Pero, de nuevo, son sólo teorías.
Así que técnicamente, la ciencia nos dice que no va a pasar nada. Pero la ciencia también nos dice que, si llegara a pasar algo, sería un algo muy pero muy feo. Tan feo, que acabaría con el propio Universo. Claro que, como lo dije en el post anterior, sería un algo feo que ni siquiera notaríamos. En un instante, todo lo que conocemos, todo lo que amamos, lo que odiamos, lo que queremos, lo que planeamos… todo el dinero que salvamos en nuestras cuentas bancarias y los secretos que ocultamos a los demás; las angustias que pasamos día a día, nuestros sueños, los deseos que tenemos, las palabras que nunca dijimos, el plan de mañana, la comida en el refri, mi mascota, ese perfume que guardamos para ocasiones especiales, las calificaciones que sacamos en la universidad, las caras de nuestros padres, nuestros recuerdos; las cosas que nos guardamos, la persona a la que amamos, nuestra ropa favorita, nuestras rolas favoritas, nuestros momentos favoritos… todo, absolutamente todo, será (si bien nos va) polvo estelar.
La que escribe será polvo estelar. Este blog será polvo estelar. Tú, el que lees, serás polvo estelar. Muchos dirán “oh, el Apocalipsis”. Otros pensarán que finalmente, todo lo anterior acaba el día en que mueres. Algunos otros creerán que sus vidas son insignificantes y que no vale la pena hacer nada porque, finalmente, cualquier día puede ser el último día.
Y eso, eso es precisamente a lo que quiero llegar: cualquier día… no, mejor (y para efectos de estética literaria) cualquier noche puede ser la última noche del mundo. Ya sea porque los científicos en Ginebra se equivocaron o porque era tu hora incierta de morir o simplemente porque sí, cualquier noche puede ser tu última noche del mundo. ¿No es aterrador?
Ahora bien, todos los que venimos al mundo nos la jugamos de alguna forma porque, como antes dije, nadie sabe la fecha exacta de su muerte. ¿Pero qué pasaría si la supieras? ¿Qué pasaría si tuvieras la certeza de que hoy es tu última noche sobre la Tierra? Para empezar, no estarías leyendo las quizá no tan desatinadas cosas que por mi mente pasan. Harías de estas últimas 12 horas (en la situación ideal de que te enteraras al principio de la noche y no a la una de la mañana) las mejores horas de tus… ¿20, 30, 50? años de vida. Una vida resumida en una noche; en la suma de minutos que componen la última noche de tu mundo.
No quiero ser melodramática. Es sólo que a veces damos la vida por sentado. Se nos olvida que el futuro es, precisamente, hoy. Que mañana empieza hoy. Que si queremos a alguien lo queremos hoy. Que si vamos a luchar por nuestros sueños o vamos a ser felices debe y debería ser hoy. Porque nadie pero nadie tiene garantizado el mañana.
Por cierto, las pruebas del Gran Colisionador de Hadrones comienzan en agosto, si no me equivoco.
¿Cuánto tiempo más vas a postergar tu vida?
Para cerrar esto, antes de que parezca una sesión de optimistas, me permito preguntarte, una vez más, estimado lector de la caja… ¿con quién pasarías la última noche del mundo?
——-
Ésta es una campaña de La Caja de Petri porque nadie, absolutamente nadie, desperdicie su vida antes de que caiga el cometa.

lo que los expertos opinan...