la infantil criatura; la inocencia se acabó…
Y me duele. Me duele estar en este punto en el que soy incapaz de separar procesos; de separar lo vano de lo que verdaderamente perdura y de ver más allá de las cosas. Me duele darme cuenta de que, en efecto, el corazón, como leí en este blog, se te vaya vaciando hasta que te quedas con un corazón lleno de costras qué ofrecer. Me duele darme cuenta de que espero la desgracia ajena; que me da gusto saber que al que me lastimó lo están jodiendo de la misma, exactamente la misma manera. Me duele porque sé que algo en mí que era puro se murió; que algo en mí que era transparente se me fue irremediablemente…
Todo lo anterior me hace desear ser mejor persona; ser una mujer más pura, menos superficial. Menos rencorosa y más capacitada para perdonar. Menos orgullosa y mucho más terrestre. Menos categórica y mucho más abierta. Menos yo y más cualquier otra…
O al menos, regresar al punto exacto en el que no se me había roto nada importante. Estarme completa, intacta, limpia, pura y con mi esperanza y mi fe en la vida, el amor, el bien, la verdad, la belleza y la justicia al 100. Al punto exacto en que la magia se me revelaba como cosa de todos los días; el precioso instante en el que era capaz de estar profundamente agradecida.
Eso último… no juega. Estoy agradecida; agradezco el aire frío, las muestras de amistad, las risas, los buenos momentos, un buen acorde de guitarra; agradezco el Ángel, las casualidades, comer con mi papá, las experiencias, las amistades nuevas y viejas, las tardes tranquilas y las latas de Dr. Pepper que cada vez me gustan más. Pero una parte de mí (la que no separa procesos, ideas, pasados ni presentes) no sabe apreciar lo que tiene enfrente. Es la parte de mí que desea fervorosamente un cometa en el 31, una infidelidad comprobada, una expiación dolorosa (comparable a cualquier martirio de cualquier época); una justicia divina que ponga todo en su lugar. Es la parte de mí que quisiera darle fast forward a la vida para comprobar que [nombre] va a quedarse solo(a)/triste/vacío(a) mientras que [nombre] se va a arrepentir/enorgullecer/acordar/olvidar de [algo] toda su vida porque [nombre] nunca va a volver/irse/querer/olvidar/perdonar y por supuesto, [nombre] va a pedirme/darme/suplicarme/reclamarme [algo] que me va a cambiar la vida/el día/las ideas. Es la parte de mí que más niego pero más me habla últimamente; la parte de mí que más me asusta.
[La parte de mí que más me avergüenza]
lo que los expertos opinan...