El cochambre y la marea….

7 oct

Son como tres. Y ni siquiera son los viejos, los de siempre. Son como tres; algunos (la gran mayoría de los tres) son nuevos. Me quedan bien. Me reconforta que aún no tengan las heridas que el uso deja. Los demás me llagan. Pero no lo digo. Me pregunto a dónde fueron los viejos. Porque, aceptémoslo: siempre supe, de los viejos, cuáles eran los buenos y cuáles no. Y ahora me extraña no encontrar a los viejos-pero-buenos. O no poder distinguirlos de los otros. Y por eso me llagan. Si supiera la sutil diferencia, no me llagarían. Pero ahora no los veo (¿será que me he quedado ciega?).

En el fondo, sabía que algo así acabaría por pasar. Dicen que no hay mal que dure cien años. Yo creo que sí, hasta que algo pasa y el mal se destapa. Es como el cochambre o la mugre que no ves hasta que limpias. Algo así va a pasar. Va a empezar a escurrir porquería por las paredes y a llover cochambre. Todo frente a nuestras incautas naricitas. Ni modo. Procuraré llevar paraguas.

Y un buen libro. Para encerrarme en mis silencios. Para poder decir “estoy leyendo” mientras sube la marea. Para procurarme una compañía que no sólo sea fiel, sino que además sea buena. Porque de esas casi ya no hay. Pero sobretodo, para tener algo que hacer mientras avanza la limpieza. Si fuera algo más sádica, me complacería en el espectáculo de la lluvia de porquería y la marea (y los que se van a ahogar). Si fuera masoquista, llevaría un inventario de lo que el huracán se va a llevar. Pero yo no soy ni lo uno ni lo otro y francamente, lo que se vaya con la mierda a mí me vale madres. Porque me quedan los tres, un buen libro y la promesa de un cielo despejado después de la tormenta.

the long and winding road…

8 oct

Últimamente, me he enfrentado a cantidades masivas de crisis existencial. Todas mías.

Cuando estas cosas suceden, me invaden unas ganas necias de cambiar mi vida radicalmente. Salir huyendo, cuidar perros en la India. Renunciar a mi trabajo y dedicarme a viajar; vivir una vida emulando a Carrie Bradshaw sans the fabulous wardrobe/apartment in NYC.

Escribir sobre música. Ganarme una beca para estudiar/hacer cine. Llevar un blog de moda. Editar una revista (la versión 2.0 de la Catarsis que hacíamos en la prepa). Cortarme el fleco a la Zooey Deschanel.

Escribir una novela sobre la dura y difícil vida de mi coworker comedia sobre el personaje de “humilde, pero de buen corazón” que se ha inventado mi coworker.

Regresar a dar clases. Trabajar de azafata. Inventar algo que nadie haya inventado. Volver a tener 16 años y pensar en toda clase de cosas y creer que puedo cambiar el mundo. Escribir para thoughtcatalog, with their disregarding, non-chalant manner, because they live in NYC and know about life and more, what’s really cool in life.

Dejar de fumar, y de pinche maldecir. Acabar los cortos de la maestría. No gastar en tantas cosas inútiles. Volverme a enamorar.

Regresar a la radio; estudiar locución y regresar a la radio. Filmar mi primer documental. Recordar las cosas que hace cinco dos años me apasionaban. Compartirlas con alguien, sin ironía.

¿Volveré a tener algo que me llene así o esto que me pasa es cuestión de la edad?

Ojalá pudiera extender mi fecha de caducidad…

d.e.p

23 jul

Amy Winehouse murió hoy a los 27 años; edad fatídica para muchos de los grandes íconos de la música.

Luchó con una adicción a las drogas y padeció de bulimia durante su corta vida; una vida marcada, además, por la tormentosa relación con su pareja sentimental, Blake Fielder Civil.

Una vida tormentosa que fue trascendida por su incomparable talento que vivirá por siempre.

Descansa, Amy.

 

 

tumblr!!!!

23 jul

Hace ya “chico rato” (sic) que no escribo aquí, en la H.H. Caja de Petri.

Debo confesar que ¡la extraño!

Pero el trabajo (otra vez arroz…) me absorbe, hasta el punto de no tener tiempo para nada. Pero esta madrugada, estoy completamente sola y decidí volver a las andadas.

Así que tú, querido +/- 1 lector, puedes checar mi otro sitio de desfogue de esta vida peregrina en:

http://www.sterella.tumblr.com

Y comentar si no te gusta, para quitarlo para siempre de los Internets!

corte de caja 1 – 2011

2 ene

Aún no estoy segura de poder hacer un recuento de mi año. Esta es, más bien, una breve introducción a algunas de las cosas que me marcaron en 2010, tales como el haber perdido un trabajo por una irresponsabilidad, el haber encontrado un mejor trabajo (al menos, desde la perspectiva económica y la sensación de que ahora sí estoy trabajando en un verdadero medio de comunicación) y el “broche de oro” que sigo asimilando: la pérdida de un ser querido.

El 2010 se llevó más que “amistades”, trabajos y muchos sueños: se llevó a mi preciosa Daika.

Quienes me conocen entenderán el profundo dolor que me causa el haber perdido a mi pequeñita, peluda y blanca, quien se fue el 28 de diciembre de 2010.

No creo que exista nada ni nadie en la Tierra que pueda ocupar tu lugar, y todas mis esperanzas se centran en volvernos a ver muy pero muy pronto.

El 2010 ha sido, por mucho, el peor año de mi vida.

Los números de 2010

2 ene

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: ¡Este blog lo está haciendo genial!.

Números crujientes

Imagen destacada

Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 8,000 veces en 2010. Eso son alrededor de 19 Boeings 747-400.

 

En 2010, publicaste 3 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 148 entradas. Subiste 11 imágenes, ocupando un total de 10mb. Eso es alrededor de una imagen por mes.

The busiest day of the year was 28 de octubre with 67 views. The most popular post that day was i’m loving angels instead.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran search.conduit.com, twitter.com, lacajadepetri.blogspot.com, facebook.com y formspring.me.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por ximena sariñana, nigiri, caja de petri, caja petri y cajas de petri.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

i’m loving angels instead octubre, 2008
9 comentários

2

¿cuánto mide, cuánto pesa, cuánto…? agosto, 2008
13 comentários

3

Ximena Sariñana noviembre, 2008
14 comentários

4

cuento de la princesa obscura y el obtuso príncipe-sapo que no sabía que lo era… julio, 2008
6 comentários

5

25 para los 25… junio, 2010
3 comentários y 1 “Me gusta” en WordPress.com,

sterella

20 jul

Buscando el significado de mi nickname en las redes sociales (sterella), encontré un blog -mi primer blog- que hace mucho que no visito.

Ahí escribía en inglés, como dice la mosca, “feelings language”.

Lo empecé en 2008, creo, y al leerlo me dio mucha nostalgia por las cosas que ya pasaron, que en ese momento creía fundamentales y por algunas otras que no han cambiado.

Los invito, por puro morbo, a leerlo:

http://www.sterella.blogspot.com

Y procuraré escribir en él, en inglés, en letras rosas, my raves and rants.

25 para los 25…

29 jun

Hace un titipuchal que no escribo nada por estas páginas, la verdad es que eso de tener un trabajo más/menos estable (al menos, en el sentido del horario y ni eso porque mis nuestras jornadas [tengo que aprender a hablar en plural] se extienden más allá de lo estable y de lo establecido por la ley) no me permite el tiempo que quisiera para dedicarle al esparcimiento personal y de quien tenga a bien el leerme. Ama y señora del oversharing, este post no será la excepción.

De lunes a viernes ando corriendo en la estación (¿ya le echaron una oreja? www.radioup.mx) y los fines de semana, estoy estudiando la maestría. Entre semana entro a las 10 am (me levanto como a las 7:30 y de ahí hasta las 10 am casi todo es trayecto al trabajo) y salgo, generalmente, como a las 9 de la noche. Los domingos hiberno.

Por este ritmo de trabajo/ocupación/estudio/transporte/etc. me queda muy poco tiempo para leer the frisky (aunque mi gran amigo/jefe/la-persona-por-quien-tengo-un-trabajo-y-una-forma-de-pagar-mis-deudas y quien me ha enseñado gran cantidad de lo que conozco, no me crea) y menos aún para escribir en éste, mi adorado diario de páginas abiertas al público. Así he estado ya la cosa más de un año.

Y en un abrir y cerrar de ojos se me fueron los 24 años.

Me queda, exactamente, una semana para cumplir el cuarto de siglo (claro que, si me lo preguntan, como toda mujer mayor a los 25 que se precie, lo negaré rotundamente). Y quiero hacer muchas cosas que en el transcurso de este año no he podido hacer antes de cumplir 25 años respirando el smog de esta ciudad y creciendo entre sus entrañas y área metropolitana.

Así que tengo una semana (en la cual, nótese por mi regreso triunfal a estos rumbos del personal blogging, estoy de vacaciones) para:

  1. ir a la expo de Magritte (acaba el 11 de julio) volver a la expo de magritte!!!!

saliendo de la exposición de Magritte en Bellas Artes

saliendo de la exposición de Magritte en Bellas Artes

  1. ir a recorrer la condesa y sentarme a tomar un café en algún rincón y entrar a todas las tiendas que siempre me dan curiosidad y a las que siempre digo “luego vengo”
  2. ir a los cupcakes (debo confesar que es el evento que me tiene más emocionada)
los cupcakes!!!

el lugar donde venden felicidad en forma de calorías

cupcake de chocolate con frosting de queso que me comí in situ

para llevar

para llevar :D

  1. llevar a daika al veterinario (tengo más de un año postergándolo, con idas de emergencia que no cuentan)

llevé hoy a daika al vet y me dijo que hay que operarla, así que estamos algo tristes en casa ):

sabemos que todo saldrá bien, pero tengo miedo de que no sea así; probablemente la operemos la siguiente semana o en quince días, así que espero que por lo menos pase un cumpleaños (cumple 14 años el domingo) muy lindo.

Ya operaron a la Daika, salió muy bien y le quitan los puntos el 26 de julio. Está igual de amargada y peluda que siempre. ¡Larga vida a la Daika!

:D

  1. tomar fotos (ver el reto de las 100 fotos en este mismo blog)
  2. escribir más
  3. pintarme las uñas de un color “raro” sin entrar en pánico (total, en una semana se verá ridículo, ¡mejor aprovechar!)

yellow!!!! con brillitos!!!!

  1. probar algo diferente (comida, nada extremo) >> los cupcakes califican en lo que sigo pensándole
  2. ver las películas que tengo ahí (algunas sin abrir) y que siempre digo “luego”
  3. armar un collar (uno que sean más que lentejuelas, pues)

  1. re-aprender a caminar en tacones (sí, a los 11 años era una experta. luego descubrí los tenis y valió gorro)

Hoy me traje tacones al trabajo. Big, old, black, sexy pumps. Y está lloviendo n.n

Sólo me tropecé una vez, y de camino al metro, y en una piedra. Weeee :D

  1. ir al cine sola (nunca lo he hecho)
  2. cuidar una planta por un año (por algo hay que empezar a hacerse responsable… y nos vendría bien un helecho en la oficina)
  3. empezar a comprar ropa “más adulta” (osea, no más jeans y concert tees… y tenis)

no lo logré ):

  1. cocinar algo y llevarlo a buen término (no se valen las quecas ni los “omelettes” que luego me invento, tiene que ser una receta real… para mí, todo un reto)
  2. ¡dejar de morderme las uñas!
  3. aprender a manejar (ok, esto se va al siguiente post titulado: cosas qué hacer durante mis 25 años)
  4. escribir mi nombre en un lugar imposible (wow, esta sí que me encantó :D)

creo que confundí imposible con ilegal, pero ayer a las tres de la mañana…

mischief

mischief !!!

Sobre el “mischief”, el portero de la entrada de mi casa me dijo ayer que le preguntaron que si las personas (dos mujeres y un hombre) que pintarrajearon los camiones afuera de mi privada vivían allí. Don Arcadio, being a team player, negó todo. Estoy pensando en escaparme en la madrugada a lavar el camión y correr por mi vida si me apañan :S

  1. ver un cielo lleno de estrellas (está cañón en esta ciudad)
  2. hacer un nuevo amigo ad randomly o en su defecto, hacerle la plática a un completo extraño (eso podría ser en el camión, porque ya le hago la plática a los taxistas)
  3. ir a una lectura de poesía sola (¿o acompañada?)
  4. tomar una clase de algo que me apasione o guste (¿me atreveré a tomar una clase de cocina, canto, baile o pintura… esto igual podría entrar en el “durante” tus 25)
  5. Ganarme algo, chico o grande (mañana jugaré al melate y el lunes también… y más vale que gane)
  6. Voluntariado pero por puro gusto y la satisfacción de ayudar a quien lo necesita (ya lo hice y lo intenté en una asociación que me aceptó… y jamás me contestó. Estoy pensando en animales los fines de semana :D )
  7. Hacerme un facial/ir a un spa/manicure y pedicure profesional >> pimpiiiiing myself no suena tan mal :D

Estas son cosas que intentaré hacer en esta semana y las iré tachando…

La próxima semana, cosas que hacer durante mis 25 años.

yo intentando hacer el saludo vulcano... otra cosa que aprender antes de los 25

the holidaze – not

4 ene

Hace mucho, muchísimo que no me paraba por estos lares donde pretendo -como para entretener a los demonios propios- poseer una cierta facilidad o arte literaria. Pero la realidad siempre supera a la ficción; así,  cada vez que leo una entrada vieja encuentro un acento de menos y una coma de más. O párrafos y oraciones que comienzan con preposiciones (exhibit A) y se encuentran llenos de pocherías. Siempre que releo lo que aquí escribo, encuentro mucho de : mis malos hábitos (como andar siempre corriendo y por ende, proofreading mientras escribo), mis frases más usadas (y eso que cuando me preguntan en las redes sociales no tengo ni idea de cuáles son) y sobretodo, muchas de mis ideas, ilusiones, gustos, disgustos, fantasías, recuerdos, sueños y anhelos.

Siempre me ha gustado escribir, aunque he de admitir que por lo general escribo para mí. No me lo tomen a mal mis queridos +- 4 lectores; me encanta que me lean. Es sólo que no espero que lo hagan. O, como me pasa ahora en la radio, no es que no me guste que me escuchen, sino que no espero que lo hagan. Aunque ahí sí se pierde el sentido de crear una estación o hacer un programa. ¿Para qué hacerlo si nadie lo escucha?

Con la escritura y su ejercicio es distinto: es un ejercicio interno, intrapersonal, íntimo y no pierde su objetivo si nadie más lo lee: el desahogo. Por supuesto, esto no es una norma. Un periódico y la escritura dentro de él está íntimamente ligada a su funcionalidad, como la radio o cualquier medio público: está hecho para la otredad; para que las masas / el target / el público / la audiencia / el lector le de vida y lo utilice. Este blog, en cambio, está hecho para mi desahogo personal. Si alguien lo lee y mucho más, si alguien lo disfruta, es un delicioso efecto secundario (del cuál estoy profundamente agradecida).

Pero una vez más, parece que estoy divagando. Sin embargo, todas estas consideraciones vienen a mi cabeza en este momento por una sencilla razón: cuando empecé esta entrada tras meses de absoluta absorción por el proyecto de radio y mis ocupaciones personales como la maestría y mi familia y mis amigos (quienes evidentemente se quejarán de que los neglecteo)… pensé en hablar de los propósitos hasta que caí en la cuenta de cómo había olvidado este espacio y los muchos compromisos anteriormente esbozados de “escribir más”.

Parece obra de Murphy esto que, en realidad, es mera condición humana. Uno siempre anda proponiéndose cosas: “ya me voy a poner a dieta”, “ya voy a leer más”, “voy a escuchar mucha más música”… y rara vez cumple lo que se propone. Por citar un ejemplo -y llegar al punto de los propósitos y de toda esta entrada- yo me propuse, cuando se acercaban las tan merecidas y anheladas dos semanas de vacaciones que estoy por concluir en escasos minutos (en el sentido más estricto del tiempo):

  • ir al menos a un museo
  • leer al menos tres libros
  • escuchar un disco nuevo, enterito, diario
  • ver a todos mis amigos
  • ver menos tele y más cine

Como notarán, esta lista de propósitos estaba encapsulada en un tiempo bastante definido y relativamente corto (dos semanas de vacaciones menos, quizá, cuatro días: Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y el primer día del año). También destaca el hecho de que no fueron tareas ridículamente inalcanzables; puras cosas sencillas y al alcance de cualquiera.

¿Cuántas de estas cosas hice?

Ninguna. Más o menos.

No ví a todos mis amigos, en parte porque la primera semana la pasé, casi por completo, enferma de gripe y tos. Tampoco ví muchas películas (ninguna de las que quería ver de mi “to watch list”) ni escuche un sólo disco entero en todas las vacaciones.  Leí exageradamente poco (por lo general, devoro libros como si fueran pastelillos o galletas), quizá un libro o sólo medio libro en todas las vacaciones. No fui a ningún museo. A ninguno. Sí fui al cine un par de veces y una de las películas que vi fue NY, I love you, si puede contar para algo. Y fui al Centro Comercial en cantidades industriales por razones a veces ajenas a mi persona.

Sin embargo, no fueron unas malas vacaciones: descansé, comí, bebí, dormí y chismeé. Leí infinidad de blogs, revistas online y esas cosas que seguramente para algo me servirán en los programas. Medio organicé mis bookmarks y también bajé música que ahora pasé al teófilo pánfilo (el ipod de reemplazo al que amo) y que escucharé en mis largos recorridos casa-trabajo-casa.

En la cena de Año Nuevo, un poco en broma, les pregunté a mis hermanos y a mi mamá cuáles eran sus propósitos para este año. Cuando llegó mi turno de responder, hice una pausa y pensé que, honestamente, si no había podido cumplir los propósitos de dos semanas, menos los de un año.

“Baby steps”, me dije. Lo que quiero para este año lo iré construyendo sobre la marcha. El lunes, discreta y silenciosamente, me pondré a dieta. Y pienso trabajar menos; trabajar menos con lo que tengamos y hacer mucho más con nuestros recursos. Y entonces, quizá, logre tener más tiempo y extender los propósitos de estas dos semanas a una constante en todo mi año.

Feliz 20-10. Amen, y hagan lo que quieran.

gunning down the romance…

25 oct

Últimamente, he tenido varios encontronazos (por no decir deslices) que me han hecho pensar. Demasiado. En uno de esos tantos y repetitivos momentos de duda, enojo, malos entendidos – sobretodo malos entendidos – un buen y cercano amigo me explicó la sutil pero escurridiza diferencia; aquella sutileza que si bien yo no podía definir, me hacía sentir, de alguna forma, algo triste (por no decir vacía):

“lo que yo veo es que ese wey te está ligando. Intentó conquistarte y en ese tiempo te sentías contenta. Pero ahora, te está ligando. Y hay una gran diferencia: conquistar implica a los sentimientos, mientras que ligar es como más enfocado a la atracción”.

Y que me pega como un rayo. Entonces entendí que yo prefiero la conquista al ligue. No es que el ligue esté mal: es siempre gratificante sentirse bella y deseada. Pero la conquista no sólo implica que se es deseada, sino que se es deseada en diversos niveles y por miles de formas. No es un deseo fugaz, sino un deseo proyectado hacia el futuro y hacia el bien. Así, se le desea el bien a la otra persona, se desea pasar tiempo con esta persona, se desea verla feliz, hacerla sonreír, ayudarla, protegerla, cuidarla… la conquista y el ligue persiguen fines completamente diferentes.

La conquista implica paciencia, cariño, entrega, sacrificio; es un proceso lento, de conocer al otro, de quererlo a pesar de sus defectos, de lograr que el otro vea lo que vemos en él (o ella). La conquista implica compromiso; el compromiso de no dejar de conquistar – de ganarnos – al otro en el tiempo. Es permanente; no es un jugueteo rápido ni un “flirteo” como el ligue.

La conquista nos hace sacar lo mejor que tenemos y no sólo eso, sino brindarlo al otro. Es emocionante, es un proceso de pequeñas batallas ganadas, de logros… Hoy en día, son pocos los hombres que se atreven a lanzarse a la conquista. Yo creo que por eso las relaciones no duran; es muy fácil salir con alguien tres o cuatro veces y empezar a ser novios. Y las cosas se van perdiendo: el romance, el interés, el conocer al otro, la entrega, la emoción de ir descubriendo cosas juntos… y las personas se aburren y las relaciones terminan. Eso sumado a que hoy en día hay pocos hombres que se toman la caballerosidad en serio. Alguna vez, saliendo con alguien, seguí el consejo de un amigo: si no te abre la puerta, no te bajes del coche hasta que lo haga. El cuate me abrió la puerta, pero se quejó de mí amargamente cuando habló con mi mejor amiga. ¡Lo hice abrirme la puerta! ¿Pueden creerlo?

Cuando estaba siendo conquistada me abría la puerta. Me llamaba todos los fines de semana. Me invitaba a comer. Todo eso es muy lindo y sí, las mujeres podemos abrir nuestras puertas, no nos morimos si no nos llaman y somos perfectamente capaces de comprar nuestra propia comida. Va mucho más allá: les da la oportunidad de ser protectores, de hacernos sentir especiales: de ser caballeros. Y a nosotras nos halaga. No es el que gasten. No es el que nos abran la puerta o nos compren regalos carísimos. Es que nos pongan atención. Que se fijen en qué cosas son las que nos gustan, las que nos molestan. Que estén ahí para escucharnos y ayudarnos. Eso es el verdadero romance.

El ligue, por el contrario, persigue el inmediato. Ve lo que puede obtener, lo que puede alcanzar. Se va por lo superficial (qué tan bien se ve la chica en cuestión con esa minifalda o el escote) y no busca profundizar ni crear un vínculo. El mensaje subtextual es “me gustas, pero no me interesa más de ti; podría no saber tu nombre y aún así besarte o llevarte a la cama”. Como dije antes, hasta cierto punto resulta reafirmante el saber que se puede despertar esa clase de deseo pero a la larga, no es suficiente para ninguno de los dos géneros.

Creo que la caballerosidad está muerta y creo que en parte las mujeres lo permitimos. No estoy pugnando ni pidiendo caballerosidad, sino conquista. Quiero saber que la persona con la que estoy me eligió porque vio en mí más que un escote. Y quiero que sepa que lo elegí porque ví en él más que lo que pudo comprarme o porque me abrió una puerta.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 932 seguidores